Los mercados agrícolas muestran señales mixtas, con estabilidad en la soja, subas destacadas en maíz y sorgo, y muy buenas perspectivas productivas para la campaña gruesa y fina. Las favorables condiciones climáticas en Argentina y Brasil, junto con ajustes en las estimaciones globales, configuran un escenario de rindes elevados y precios que responden de manera dispar según el cultivo.
El mercado de granos transita las últimas semanas con señales mixtas, donde la estabilidad de la soja contrasta con subas en el maíz y el sorgo, en un contexto de buenas condiciones productivas en Sudamérica y ajustes en las estimaciones globales.
En el caso de la soja, los precios se mantuvieron prácticamente estables durante este último mes, sostenidos por las elevadas estimaciones de producción y stocks a nivel mundial. A esto se suman las buenas condiciones de cultivo en Argentina y Brasil, que aportan previsibilidad al mercado y limitan movimientos alcistas en el corto plazo.
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A nivel local, la siembra de soja avanza con solidez, con una proyección de producción en torno a las 48 millones de toneladas. Más de la mitad del área nacional ya se encuentra implantada, con un muy buen estado general del cultivo, mientras que la soja de segunda alcanza un avance cercano al 25%. Este escenario refuerza las expectativas de una campaña con buenos rindes, siempre sujeta a la evolución climática de los próximos meses.
En el plano internacional, tras el recorte aplicado en el informe anterior, el USDA volvió a ajustar al alza la estimación de producción mundial para la campaña 2025/26, que se ubicaría en 422 millones de toneladas. No obstante, ese volumen aún se encuentra 5,6 millones de toneladas por debajo del ciclo previo, lo que mantiene cierta atención sobre el equilibrio futuro entre oferta y demanda.
Soja y maíz: precios que se ajustan y una mejora en las relaciones insumo-producto
El maíz, en tanto, mostró una dinámica diferente. Traccionado por una demanda doméstica firme y una menor oferta por parte de los productores, el cereal registró una suba acumulada del 5,5% en los últimos 30 días, con incrementos superiores a USD 10 por tonelada.
En cuanto al avance de la campaña, la siembra de maíz con destino a grano continúa desarrollándose a buen ritmo y ya alcanza el 59,2% del área nacional, con una proyección productiva cercana a las 58 millones de toneladas. El muy buen estado general del cultivo sostiene perspectivas favorables, pese a que en diciembre se produjo un ajuste a la baja de 4 millones de toneladas en la estimación de producción mundial. Aun así, el volumen global proyectado se mantiene 4% por encima del registrado en la campaña anterior.
El trigo también aporta señales positivas al panorama agrícola. Los buenos rindes observados podrían llevar la producción total hasta 145,5 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 11% respecto de la campaña previa, consolidando una recuperación productiva relevante para el cereal.
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Por su parte, el girasol atraviesa una campaña destacada. Con una producción estimada en 5,5 millones de toneladas, la campaña 2024/25 registró un salto interanual del 41%, alcanzando su mayor volumen desde el ciclo 1999/2000. Actualmente, el 80,2% del área presenta humedad Adecuada a Óptima, y el 100% del cultivo se encuentra en condición Normal a Excelente, lo que refuerza las expectativas de cierre positivo. En materia de precios, el disponible osciló entre USD 344 y 347 por tonelada en los últimos 30 días, en línea con el promedio del último trimestre.
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Finalmente, el sorgo mostró uno de los movimientos más destacados del período. A pesar de una reducción del área sembrada del 10% respecto de la campaña anterior y una producción estimada en 3 millones de toneladas (un 3% menos interanual), el precio exhibió una fuerte suba, con operaciones que alcanzaron los USD 173 por tonelada, unos USD 14 por encima del promedio de noviembre.
En conjunto, el escenario actual combina estabilidad de precios en la soja, mejoras en los valores del maíz y el sorgo y buenas perspectivas productivas para los principales cultivos, en un contexto donde el clima y los ajustes en las estimaciones globales seguirán marcando el pulso del mercado en los próximos meses.










