Economista, docente y referente habitual del análisis económico en la región, Rubén Granados aceptó someterse al clásico ping pong de Pampa Húmeda Hoy.
Cuando se le pide definir la economía en una sola palabra, no duda: “Recursos”. Una síntesis que resume la esencia de una disciplina que atraviesa la vida cotidiana de las personas, las empresas y los países.
Entre los economistas que más admira, menciona al recordado Tomás Bulat, una figura que supo acercar la economía a la sociedad con un lenguaje claro y accesible. En cuanto a los desafíos de la Argentina, Granados es contundente: “La política”, una respuesta que invita a reflexionar sobre el vínculo entre las decisiones políticas y el rumbo económico del país.

Más allá de los números y los indicadores, muestra una faceta profundamente humana. Confiesa que el hábito que nunca falta en su día es agradecer, mientras que lo que le hace perder la noción del tiempo son las personas que quiere.
Fuera de la economía, su gran pasión es el deporte, y al momento de recomendar una lectura o consulta habitual elige a Cronista Comercial como una de sus referencias informativas.

Entre sus respuestas más inspiradoras aparece un sueño tan ambicioso como noble: “Educar a millones de personas”. Y cuando piensa en los jóvenes que desean estudiar economía, deja un mensaje que resume su filosofía profesional: “La economía es identidad, no gestión”.
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Finalmente, al imaginar cómo le gustaría ser recordado, deja de lado cualquier referencia a logros académicos o profesionales y apela a la simpleza: “Es buen tipo”.
Una definición que, quizás, explique mucho más sobre Rubén Granados que cualquier análisis económico.









