Press "Enter" to skip to content

Barrio FOETRA, Soda Stereo en Sarmiento y el recuerdo de La Loba: Juan Cruz Revello viaja a sus raíces a través de la música

Radicado en Rosario desde hace casi tres décadas, el periodista juninense repasa sus hitos melómanos, analiza la vibrante escena rosarina, reflexiona sobre los desafíos de la profesión y evoca los recuerdos imborrables de su infancia en su ciudad natal.

Hay vidas que se explican a través de sus canciones. Para Juan Cruz Revello, periodista oriundo de Junín y radicado en Rosario desde hace casi 30 años, la música es una forma de respirar, que forma parte ineludible de su ADN.

Con una trayectoria multifacética, Revello combina su labor en la tradicional radio Radiofónica, su rol como colaborador en el diario La Capital (desde hace 18 años), y su trabajo como director de contenidos en Rock del País y Ruido News. Además, expande su pluma como autor de los libros La Lengua Universal y Los Piojos en los 90, ambos publicados por el sello Gourmet Musical.

Revello es un gran difusor la cultura musical de nuestro país.

Actualmente, como programador en el Centro Cultural Refi de Rosario, une el pulso de la escena rosarina —una ciudad con una riqueza musical inagotable que trasciende a la ‘Trova’ o al rock clásico para abrazar desde el punk y el blues hasta el tango y el folklore del siglo XXI— con una mirada crítica y apasionada de la profesión periodística.

En este ping pong de diez preguntas, nos sumergimos en las pasiones de este juninense: los discos imprescindibles, el show que lo marcó a fuego en La Habana, su apego por la lectura, las grietas del periodismo actual y esos acordes que, sin importar el paso del tiempo, lo devuelven de inmediato a su barrio Foetra y a las esquinas de su infancia.

Nacido en Junín, Revello vive en Rosario desde hace 30 años.

El Ping Pong Pampa: 10 preguntas a Juan Cruz Revello

1. Si tuvieras que recomendar un solo álbum, ¿cuál elegís?

— Almendra 1, el primer disco de Almendra. Considero que posiblemente sea el mejor primer disco de la historia de la música. No hay ninguna banda en el mundo que tenga un debut tan completo: hay tango, rock, proto-punk, arreglos de cuerdas, baladas y todo cantado en español. Me parece una obra maravillosa.

2. El concierto de tu vida: De todos los shows que cubriste o presenciaste, ¿cuál te marcó a fuego?

— Son muchos, pero hay uno de hace diez años que me marcó muchísimo y me parece un hecho histórico de la cultura mundial: los Rolling Stones en La Habana, Cuba, en 2016. Se dio en el marco de la gira Olé Olé Olé y tras la visita de Obama. La isla estaba revolucionada por recibir a una de las bandas más grandes de la historia. Un concierto gratuito para un millón de personas; fue realmente increíble presenciar ese hecho histórico.

Charly Arregui: y el desafío de continuar el legado de Junín Aragón

3. Escena de Rosario: ¿Qué tiene la música rosarina que no se encuentra en ninguna otra parte del país?

— Rosario tiene una riqueza cultural vinculada a la música que es infinita. Es mucho más que la historia oficial de la Trova, Los Gatos, Fito Páez o Cielo Razzo. Hay una tradición enorme de música negra y blues en la zona sur, una escuela gigante de punk rock, rock fusión, psicodelia y rock alternativo. Hoy en día ves camadas de chicos del secundario haciendo desde rock sinfónico o post-punk hasta tango y folklore. Hace casi 30 años que vivo acá y no me para de sorprender.

4. Un músico o banda (vivo o histórico) al que te hubiese encantado hacerle un mano a mano.

— Me niego rotundamente a elegir uno solo. De los que ya no están, me hubiese encantado Spinetta, Gustavo Cerati, Carlos Gardel, Astor Piazzolla o Mozart. Y vivos, Martha Argerich, Bruno Gelber y, ni hablar, Mick Jagger o Paul McCartney.

Rubén Granados: “La economía es identidad, no gestión”

5. Un sonido, una esquina o un recuerdo inolvidable de tu infancia y adolescencia en Junín.

— Elijo la manzana de la cantina de La Loba, que abarca por calle Gandini la casa de mis abuelos y el banquito que había en la puerta. Pasé mucho tiempo ahí de chico, celebrando cumpleaños, y de adolescente conociendo la noche. Es un recuerdo muy emotivo.

6. Cuando no estás escuchando ni escribiendo sobre música, ¿a qué actividad o hobby recurrís para desenchufar?

— Principalmente a leer. Pero también me gusta mucho hacer asados, mirar películas y cocinar. De todos modos, en la comunicación y el periodismo la vida cotidiana es cultura, así que medio que no te desenchufás nunca. También disfruto mucho la reunión social: juntarme con gente, ir al bar de la esquina a tomar un café y charlar con los mozos.

Revello recorre todo el país y el mundo cubriendo shows.

7. ¿Qué significa el rock en tu vida cotidiana?

— Me considero rockero como una forma de vida, aunque me gusta la música en general. Es como respirar o como un brazo: forma parte de mi ADN y no podría vivir sin eso, es como un órgano vital.

8. Un libro que te haya marcado en tu vida.

— Como son muchísimos, te digo uno de los últimos que leí y disfruté mucho: El oro y la oscuridad. La vida gloriosa y trágica de Kid Pambelé, del periodista Alberto Salcedo Ramos. Es una crónica de vida maravillosa sobre el boxeador.

Revello es autor de La Lengua Universal y Los Piojos en los 90, publicados por Gourmet Musical.

9. ¿Qué es lo que peor tolerás del periodismo o del ambiente actual?

— La desfachatez con la que se habla gratuitamente, las mentiras, ocultar información o generar fake news. Me parece una falta de respeto a la profesión. Tampoco tolero las agresiones de autoridades políticas hacia el periodismo o hacia otras profesiones, ni las miradas despectivas hacia determinados sectores de la sociedad. No me considero corporativo, pero sí un respetuoso de la honestidad periodística.

Pablo David Mazzadi, “La Bestia”: la pasión por el rock, la radio y el arte de la conversación

10. ¿Qué músico, disco o canción te lleva directamente a Junín?

— Hay canciones del cancionero popular que me suenan a Junín, como “La puerta de al lado” de Los Rodríguez. También me acuerdo mucho de mi barrio, el Barrio Foetra, y de cuando vino Soda Stereo por primera vez a la cancha de Sarmiento. O de grabar en cassette “Nadie es perfecto” de Los Redonditos de Ricota cuando sonaba en la radio. Pero voy a elegir a Horacio Gambarte. Me acuerdo de ir con amigos a verlo a un bar que había en una galería debajo del edificio de Sáenz Peña donde se inventó El Viento. Un día hizo “Hermano perro” de Almendra y me voló la cabeza; esa canción interpretada por él me quedó marcada para siempre.